¡Están infringiendo mi Marca Europea en Internet! ¿Dónde actúo?

Cuando la infracción de una marca de la UE se produce en Internet, y en distintos territorios de la UE, determinar la jurisdicción adecuada para denunciarlo puede plantear dudas.

Las normas de jurisdicción básicas ante una infracción de derechos de marca de la Unión Europea conducen, en primer lugar, al domicilio del demandado (Reglamento Bruselas I). Alternativamente, también, podemos acudir al lugar donde se haya producido la infracción de derechos de marca de la UE (RMUE).

Pero ¿qué ocurre si la publicidad o la oferta se realizan a través de Internet? ¿podríamos elegir cualquier país de la UE para interponer una demanda ante sus tribunales? La respuesta es sí, con matices.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (caso C-172/18), en su Sentencia de 5 de septiembre de 2019, respondía a una cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de apelación de Reino Unido (sobre la interpretación del art. 97.5 del Reglamento (CE) 207/2009)). El TJUE explicaba que los tribunales de Marca de la UE de cada estado miembro serán competentes para conocer sobre infracciones de marca de la Unión Europea realizadas a través de Internet siempre que: (i) la publicidad o la oferta del producto o servicio se dirija a los consumidores o distribuidores de ese país; (ii) se haga accesible la información a ellos.

Se podría entender por producto o servicio dirigido a un país o jurisdicción específica, por ejemplo, si: (i) la web está traducida al idioma del país concreto; (ii) la oferta o el anuncio se encuentra en una web con un nombre de dominio específico del país; (iii) la oferta o el anuncio aparece en una web donde consta un número de teléfono con el prefijo nacional del país determinado; (iv) si la oferta se realiza utilizando la moneda del país concreto; o (v) la zona geográfica de entrega incluye aquel país.

A esta jurisdicción alternativa se puede acudir con independencia de: (a) dónde tenga su domicilio el demandado; (b) si se realiza la venta o no; (c) dónde estén localizados los servidores del infractor; (d) dónde se encuentren los productos infractores.

Esta resolución no sería contradictoria con la anterior decisión del TJUE en el caso Nintendo (C-24/16 y 25/16), donde el Tribunal se refería a la competencia de los tribunales del “país donde el acto inicial de infracción se cometió”, es decir, el lugar donde se había activado el proceso para realizar la oferta de venta online (mencionando el tratado Roma II que permite determinar la ley aplicable a las obligaciones extracontractuales derivadas la infracción).

En este caso, la competencia alternativa a la que se refiere esta última decisión del TJUE (C-172/18), basada en el RMUE, se debe, como explica el Tribunal, a lo complicado que puede ser que el demandante conozca el lugar donde se activó la publicidad de la oferta o servicio infractor.

En resumen, es posible demandar a un infractor de marca de la UE que opera en el mercado del comercio electrónico, en cualquier país de la EU donde se encuentren los consumidores y distribuidores a los que se dirige esa publicidad u oferta de venta (y sea accesible por ellos). Ello a pesar de que el infractor haya adoptado en otro Estado de la UE las decisiones y/o medidas para realizar tal oferta o publicidad.