En tiempos de crisis: ¡Crea! ¡Protege! ¡Defiende!

Ahora más que nunca, nuestra capacidad de adaptación, creatividad y estrategia, serán determinantes en la superación de esta crisis. Las Pymes y autónomos, quienes seguramente sufriremos el mayor impacto económico, podemos aprovechar este escenario complicado y prepararnos para un futuro incierto.

Marcar la diferencia, sea cual sea el sector empresarial, el tamaño de la empresa o su ámbito de extensión, ya era, y se revelará más importante si cabe en los próximos meses/años.

En un momento donde la I+D+i se está demostrando fundamental (¿cómo no haberlo previsto antes?), los autónomos y empresas no podemos dejar pasar la oportunidad de reflexionar sobre el valor de nuestros intangibles, presentes o futuros.

En mayor o menor medida, todas las empresas generan derechos de exclusiva. Lo fundamental es identificarlos, y otorgarles la importancia que merecen. ¡En ello puede radicar el éxito de nuestra empresa! Puede tratarse, por ejemplo, de una patente sobre un nuevo procedimiento o producto, quizá una marca que nos diferencie de la competencia, o un diseño particular.

Las posibilidades son amplias, existen numerosas formas de protección y defensa posterior de nuestras creaciones, y a distintos niveles. Y lo que es más importante en este momento: invirtiendo pocos recursos económicos podemos revalorizar nuestra empresa.

Los derechos de propiedad industrial e intelectual (marcas, diseños industriales, patentes, modelos de utilidad, etc.) o el know-how y secretos comerciales, están a nuestro alcance. Sería un error dejarlas, únicamente, a las compañías que tienen grandes recursos para invertir en ellos.

Epicteto, ya lo decía: «No esperes que el mundo sea como deseas, sino como es realmente”. Si ahora no podemos cambiar algunas de las circunstancias que nos rodean, sí podemos adaptarnos a ellas y ver la oportunidad en beneficio de nuestras empresas.